jueves, 19 de julio de 2012

Mr. Prince (#4)


Sanji se vio arrastrado por Zoro, sin tener ni idea de a dónde se dirigían, pero el del pelo verde caminaba con decisión, agarrando su mano con fuerza.

Todavía estaba confundido por lo que había pasado hacía un rato. Roronoa Zoro, el delincuente del instituto, le había exigido un beso... y se lo había devuelto transformándolo en una auténtica bomba de relojería que había dejado a Sanji jadeando excitado y, a juzgar por la respiración entrecortada de Zoro cuando le había dicho aquellas palabras que le habían confundido aún más, él también había terminado igual.

Después de que le dijera que no quería que nadie más le tocara, el rubio no había tenido más remedio que asentir. A decir verdad, le estaba realmente agradecido por haberle salvado de esa situación. Aunque solía acostarse con esos tres payasos, no le hacía gracia que le obligaran a hacerlo cuando no estaba dispuesto. El problema es que no había tenido oportunidad de decírselo a Zoro, ya que este le estaba llevando de un lado a otro sin abrir la boca.

-         Esto... ¿Zoro? ¿A dónde vamos? – preguntó Sanji.

-         A mi casa.

El rubio se detuvo en seco, obligando a Zoro a detenerse también.

-         ¿Qué haces? – inquirió Zoro.

Sanji acababa de recordar algo de suma importancia. Era día de pago y ya se había retrasado muchísimo con la reunión del Consejo. ¿Cómo se le había podido olvidar? Se llevó las manos a la cara, para luego subirlas y despeinarse, sintiéndose como si fuera una mierda, de esas que te encuentras por el suelo.

-         ¿Qué te pasa?

-         Yo... he olvidado algo... muy importante. Tengo que irme...

Se dio la vuelta, con evidentes intenciones de alejarse de Zoro, pero este le detuvo agarrándole de la muñeca.

-         Espera, Mr. Uke.

-         ¡NO PUEDO ESPERAR! – gritó Sanji poniéndose nervioso – Tengo... ¡tengo que ir a ver a Soran y...! – se calló al darse cuenta de que había hablado de más.

Zoro dejó escapar un suspiro y sujetó con más fuerza la muñeca del rubio.

-         Te he dicho que esperes, maldito esclavo. Tu hermana está bien, no van a echarla del hospital... Ya no es necesario que pagues más la cuenta. Está todo arreglado.

Sanji se giró y miró a Zoro completamente confundido. ¿Qué acababa de decir? ¿Cómo demonios sabía él lo de Soran? ¿Y a qué se refería con que no tenía que pagar más?

-         ¿Cómo...? – empezó a decir.

-         Te investigué – respondió el del pelo verde tranquilamente – El otro día dijiste que necesitas el dinero y me dio curiosidad... Sabía que si te preguntaba no me ibas a responder, así que lo busqué por mi cuenta. Sé que tus padres murieron hace seis años y que te has estado haciendo cargo de tu hermana enferma desde entonces...

-         Tú... ¡hurgar en el pasado y las miserias de los demás es despreciable! – le echó en cara Sanji enfadado.

-         Lo sé, pero no me importa – respondió Zoro rascándose la cabeza – Me preocupaba más el hecho de que te vendieras, así que pagué la cuenta del hospital para lo que queda de año y pagaré por el siguiente y todo lo que haga falta... Así que más te vale que no vuelvas a vender tu culo a esos malditos perdedores del instituto – dijo tirando de Sanji hacia sí y cogiéndole la barbilla para obligarle a mirarle a los ojos – No tendrás que preocuparte más por el dinero.

-         ¿Qué... qué demonios estás diciendo? – Sanji apartó la mano de Zoro de un manotazo - ¡Nadie te ha pedido que hicieras nada! ¡Yo era perfectamente capaz de hacerme cargo de mi hermana! ¡No necesito tu ayuda! Además, ¿de dónde has sacado tanto dinero? ¿Eres un maldito rico o algo así?

-         Sí... algo así, aunque más bien lo es mi padre. No entiendo por qué te pones así... ¿no deberías estar feliz? Tu hermana tendrá los mejores cuidados que el dinero pueda comprar y tú no necesitarás hacer... eso de nuevo. Es imposible que te gustara hacerlo... Matas dos pájaros de un tiro.

Sanji intentó respirar hondo para tranquilizarse. Era cierto que no le había pedido ayuda a Zoro y que habría podido hacerse cargo él solo de todo, pero... su hermana de verdad estaría mejor con el dinero de Roronoa. Al fin y al cabo, Sanji solo quería lo mejor para Soran y si podía dejar de prostituirse... mejor.

-         Yo... no sé cuándo podré pagártelo todo, pero lo haré. Buscaré un trabajo de medio tiempo y...

-         No quiero que me lo devuelvas – le atajó Zoro – No lo he hecho para eso, sino porque quería. Creo que todavía no lo has entendido – se acercó tanto a Sanji que sus cuerpos estaban completamente pegados – Te he dicho que no quería que nadie más te tocara y es por eso por lo que he pagado la cuenta del hospital. Ahora tu culo me pertenece, Mr. Uke.

Antes de que el rubio pudiera replicar algo, volvió a encontrarse con la exigente boca de Zoro sobre la suya, abriéndola para dejar paso a la lengua de Roronoa que se introdujo en su interior y jugueteó con la suya.

-         Sé que quieres ver a tu hermana – susurró Zoro contra sus labios – Pero voy a llevarte a mi casa y no aceptaré un “no” por respuesta. Te llevaré a rastras, si es necesario.

Sanji tenía clarísimas las intenciones del otro joven. No iban a jugar al parchís en su casa. Lo que le chocaba era que... Zoro era el chico más heterosexual con el que se había encontrado, siempre tirándose a alguna chica en la azotea o los baños... Lo sabía, porque las chicas siempre hablaban de él cuando creían que nadie las oía. Sanji era el príncipe que todas querían tener, pero Zoro era el chico malo con el que todas terminaban. ¿Cómo es posible que ahora...?

Más importante que eso, no podía pasar de ver a Soran para ir a follar con aquel delincuente. Agarró los hombros de Zoro y le separó de su cuerpo. Se lamió los labios, donde todavía podía sentir el sabor de su beso y le miró a los ojos.

-         Prometo... ir luego a tu casa y estar ahí todo el tiempo que quieras, pero... ahora tengo que ir a ver a mi hermana... ¿vale?


4 comentarios:

  1. ZORODILE ON FAYER! JAJAJAJAJAJJAJAJJA
    ¿Cómo es eso de decirle que no tiene que pagar el hospital de su hermana? Es su esclavo. Solo tiene que chupar y callar, no es tan complicado... xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

    En el fondo... Zoro es un cachito de pan, jolines >.<

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    1. JAJAJAJAJAAJ mi Zoro no es como tu Sanjidile, jopetas xD Él no tratará mal a Sanji xDDD

      Sí *.* Es un solete... le protege, le paga el hospital, le evita la prostitución... Es el delincuente que todos quisiéramos xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

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  2. que monos... *.* Sanji con su hermanita y Zoro con Sanji... *-* Dios, yo quiero uno de esos!!!!! jajaja

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    1. Jajajajaja, yo quiero un Zoro... o dos... o tres xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD *.*

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