jueves, 3 de mayo de 2012

La Isla Misteriosa (#8)


Brook miró detenidamente la cubierta del Sunny Go! por enésima vez. Estaba claro que allí no había nadie. ¿Dónde se había metido Franky? ¿Le habría pasado algo? ¿Y qué había sido de Luffy y los demás? ¿Y Nami y Robin? ¿Y Zoro y Ari? ¿Dónde demonios estaban? Todas esas preguntas pasaban por su mente mientras se peinaba el pelo afro con los dedos.

Esa isla, definitivamente, tenía algo raro. El aire tenía la misma esencia que podía respirarse en Thriller Bark. Esperaba no tener que enfrentarse de nuevo a los zombies... eran aterradores.

Con un suspiro, meditó las alternativas que tenía. Podía quedarse en el barco a esperar que alguno de la banda regresara, lo que podía tardar horas y horas o podía ir a buscarles por la isla, lo que también llevaría horas. Tomó la decisión de ir en busca de los demás, por lo que saltó del barco y, una vez en tierra firme, se ajustó la ropa, se enganchó el bastón en el antebrazo y echó a andar hacia el interior del bosquecillo.



-         ¿Seguro que deberías estar comiéndote esa cosa? – le preguntó Usopp a su capitán.

Luffy había encontrado unos frutos extraños colgando de un árbol. Parecían manzanas, pero no lo eran realmente, ya que por dentro eran de un verde intenso y antinatural.

-         ¡Están deliciosas! – exclamó Luffy – Deberíamos llevar un saco para que Sanji las cocine. Seguro que hará cosas ricas con ellas – añadió con la boca llena.

-         Mejor que no...

-         ¿Sanji estará bien? ¿Y los demás? – preguntó Chopper al aire.

-         No te preocupes, Chopper. Todos estarán bien. Se han vuelto muy fuertes en estos dos años – le dijo Franky.

-         Pero... Nami, Robin y Ari ahora son niñas... no creo que puedan defenderse si alguien las ataca – dijo el doctor preocupado por las tres chicas.

-         Ari estará bien. Sabe defenderse sola si es necesario, aunque no lo parezca – dijo Luffy sin dejar de comer – Es miedica y llorona, pero fuerte y protegerá a Nami y a Robin.

-         Realmente, deberíamos preocuparnos por los habitantes de la isla, si es que los hay... estarán en problemas con Ari suelta por ahí – murmuró Usopp.

Chopper miró a su capitán y deseó que fuera verdad. Esperaba que todos estuvieran bien. Hacía poco que habían vuelto a reunirse, pero no hacían más que separarse constantemente. Era una auténtica lata.

Un ruido de pisadas y movimiento de arbustos hizo que se pusieran alerta. Los cuatro se detuvieron en silencio. Usopp cogió su nuevo y mejorado tirachinas negro, Kabuto, y se preparó para disparar al menor movimiento sospechoso. Ante ellos apareció una pequeña figura que llevaba puesto un vestido verde oscuro y el largo y encrespado cabello blanco recogido en un moño en lo alto de la cabeza.

-         Oh, solo es otra niña... – comentó Usopp bajando el arma.

-         Fíjate bien... – le dijo Franky.

-         ¡Es una vieja! ¡Mira qué piel tan arrugada! – exclamó Luffy – Debe ser increíblemente vieja... ¡Genial! – el muchacho se reía a carcajadas.

La mujer pasó de largo a su lado sin hacerles caso, ni siquiera una mirada de desdén. Siguió su camino, mascullando incoherencias en voz baja y temblorosa. Los cuatro se quedaron mirando a la vieja con el ceño fruncido.

-         ¿Deberíamos seguirla? – preguntó Chopper – A lo mejor ha visto a los demás o sabe algo.



El grupo de desconocidos había llevado a las pequeñas al interior de una cueva que terminaba en un espacioso salón y de ahí, las habían conducido a una lujosa habitación, donde ahora se hallaban, sin darles tiempo ni a mirar por dónde iban. Las habían dejado ahí tras haberles dicho que debían vestirse apropiadamente.

La habitación era enorme, con una gran cama con dosel y sábanas de seda roja. También había un tocador y un armario en el que fácilmente cabrían cuatro Frankys apilados uno contra otro. El suelo estaba cubierto por una alfombra blanca extremadamente suave. Ari, al ver la alfombra, se dejó caer sobre ella y dio vueltas como una croqueta.

-         ¡Guaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaau! ¡Es increíbleeeeeeee! ¡Es taaaan suaaaaaaaveeeeeeeeee! – se detuvo y se incorporó para mirar a las otras dos niñas - ¡Tenéis que probarlo!

-         ¿Acaso eres idiota? – le espetó Nami - ¡Nos han secuestrado! ¡Tenemos que escapar!

Robin, que seguía con las manos esposadas para evitar que usara su poder, paseó por la habitación, fijándose en cada detalle.

-         No parece que podamos salir por ningún lado. No hay ventanas y la puerta la están vigilando, seguramente.

-         ¿Por qué íbamos a escapar? Nos dan ropa y comida gratis... ¡Sería de tontos no aprovecharse! – dijo Ari.

-         Lo que es de tontos es quedarse sin hacer nada... ¡y encima disfrutarlo! – dijo Nami.

Ari le sacó la lengua a la niña del pelo naranja dejando escapar un sonido de pedorreta y, acto seguido, caminó hacia el armario gigante. Abrió una de las puertas dejando al descubierto una enorme cantidad de coloridos vestidos. La pequeña se metió dentro y comenzó a rebuscar entre todos los que había, pero no encontró ni un solo pantalón. Solo había vestidos. Salió del armario y dejó que las otras dos chicas decidieran qué querían ponerse, ya que vestirse adecuadamente era una prioridad, mientras ella se acercó a la puerta y dio un golpecito.

-         ¡Oigaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan! ¡Señoreeeeeeeeeeeeeeeeeees! ¡Aquí solo hay vestidos! ¡Quiero un pantalón! ¡Un pantalón! – gritó.

Una voz le llegó desde el otro lado de la puerta.

-         En esta isla, las niñas y mujeres no usan pantalones, solo vestidos, así que te toca usar uno.

-         ¿Qué? ¡No quiero! ¡Es imposible! ¡Imposible! ¡No pienso ponerme un vestido de nena!

-         Pero eres una niña...

-         ¡Me niego!

-         Sin vestido no hay comida – dijo otra voz entonces, con un suspiro.


Con eso consiguió que Ari echara a correr hacia el armario como alma que lleva el diablo.

6 comentarios:

  1. Una vieja arrugada que es increíblemente vieja.... SUGOOOOOOOOOOIIIIIIIIIIIIIII!!!! xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD
    Este Luffy y sus cosas...

    Dios, me he imaginado a Ari saltando hacia el armario al grito de YOHOHO xDDDDDDDDDDDDDD Estoy fatal....

    Me encanta!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajajaja, dios, me encanta Luffy xDDDD
      Joe, tía xD No llevan ni una hora con Ari y ya saben cómo manipularla xDDDDDDDDDDDDDDDDD Es genial xDDDDDDDDDDDD

      Tú sí que me encantas ^^

      Eliminar
  2. dios... toooodos locos! jajaja
    "Sin vestido no hay comida" y Ari desaparece en dirección al armario! jajaja Ya me ocuparé luego de quitarme el vestido y de quejarme... pero quiero comida...
    Me encanta... xD Espero el siguiente capi eh... :P

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Jajajajaajajaj, claro, leñe xDDDD
      Ya verás, luego, ya verás xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD Me encanta lo que viene a continuación jajajajajaaj

      Eliminar
    2. ... yo te diría que me encanta... pero no sé qué pasa! jajajaa

      Eliminar
    3. Lo verás, lo verás xDDDDDDDDDDDD Maldita Ari xD

      Eliminar

Si tú también quieres ser el Rey de los Piratas... ¡deja un comentario!