lunes, 16 de abril de 2012

La Isla Misteriosa (#1)


La noche siguiente a la que pasaron Zoro y Ari en la caseta del vigía, la muchacha fue a buscarle al cuarto donde dormían los chicos. Se encontró a su hermano cantando con Usopp, mientras Chopper bailaba con dos palos entre la nariz y el labio inferior, Brook tocaba una canción con el violín y Franky reía al tiempo que aplaudía. Zoro y Sanji discutían en un rincón, como de costumbre. Si estaban los dos juntos en un recinto cerrado, y no tan cerrado, siempre terminaban peleando.

Ari soltó una carcajada al ver el panorama, lo que hizo que todos se giraran y dejaran lo que estaban haciendo al escucharla.

-         ¡Aaaaari! – dijo Luffy sonriendo.

-         ¡Ari-chaaaaaaaaaaaaaaaaaan! – canturreó Sanji revoloteando hacia ella - ¿Has venido a desearme buenas noches? ¡Eres adorable!

-         La verdad es que no – negó ella tajantemente, pero eso no hizo que Sanji dejara de revolotear emocionado a su alrededor – Estoy buscando al cabeza de alga.

El aludido frunció el ceño.

-         ¿Ah?

-         ¿Al estúpido marimo? – Sanji miró a Zoro con desprecio - ¿Qué demonios puede querer la adorable Ari-chan contigo?

-         ¿Cómo quieres que lo sepa? – dijo Zoro.

Ari levantó entonces la almohada y la sábana que llevaba en la mano y en la que nadie se había fijado hasta ahora. Zoro torció el gesto al anticipar la catástrofe que se avecinaba.

-         ¡He venido a dorm...! – no pudo terminar la frase, ya que Zoro se había acercado a ella y le había tapado la boca con la mano.

-         Ah, es cierto... Le prometí que la enseñaría algunos movimientos con la katana – terminó el espadachín por ella.

-         ¡¿En serio?! ¡Yo también quiero! ¡Será divertido! – exclamó Luffy animándose enormemente.

-         ¿Acaso eres idiota? Terminarías cortando el barco en dos si te dejaran alguna... – dijo Sanji.

-         Creo que nos espera el mismo destino si es Ari quien lo hace... – murmuró Usopp.

Ari miraba a Zoro con el ceño fruncido. Llevó su mano libre hasta la de él que le impedía hablar y la apartó.

-         ¿De verdad? No recuerdo haber habl... Whoaaaaaaah!

Se vio interrumpida de nuevo, pero esta vez debido a que Zoro se la cargó al hombro sin esfuerzo y echó a andar con ella a cuestas, que le golpeaba la espalda con los puños, más en broma que en serio. Él se giró para mirar al resto.

-         Estaremos en cubierta – dijo simplemente y salió de allí con ella a cuestas.

Sanji se mordía la camisa con fuerza.

-         ¿Por qué? ¿Por qué ese estúpido marimo tiene tanta suerte? – dijo sin dejar de morder.

-         Qué bien se llevan – dijo Luffy – Pero yo también quería practicar con las katanas de Zoro – se quejó dejándose caer en su hamaca.

-         ¿Desde cuándo se llevan tan bien? – preguntó Chopper.

-         Ni idea... yo creía que Zoro no la soportaba – dijo Usopp - ¿Y por qué llevaba una almohada y una sábana?

-         ¡Oh, los encantos de las jovencitas! Son capaces de engatusar a cualquier hombre de carne y hueso... pero yo soy solo huesos... Yohohohoho – dijo Brook.

-         Entonces... ¿no es necesario que haga guardia esta noche? – preguntó Franky a nadie en particular.


Zoro dejó a Ari sobre sus pies al llegar a la cubierta del Thousand Sunny.  Cuando lo hizo, se la quedó mirando desde arriba con el ceño fruncido.

-         ¿Qué demonios pretendías? – le preguntó.

-         Dormir contigo – respondió ella sencillamente - ¿Qué tiene de malo?

Él pensó que podría escribir una lista con todo lo que tenía de malo esa idea, pero no dijo nada.

-         ¿No puedes dormir sola?

-         Anoche fue la primera vez que dormía del tirón desde que... todos murieron y fue gracias a ti... supongo – dijo ella encogiéndose de hombros.

-         Fue porque lloraste como una niña pequeña, no porque estuviera yo allí – dijo él, apoyándose en la barandilla del barco con un suspiro.

-         No lo sabremos hasta que probemos, ¿no? Por esa misma razón me tomé la molestia de ir a buscarte.

-         No pienso volver a acost... dormir contigo – finalizó él.

-         ¿Tan mal dormiste ayer? – preguntó ella sentándose en la barandilla al lado de él.

El problema era justo el contrario. Aun en esa incómoda postura y con alguien encima, había dormido perfectamente bien. Esa enana idiota le hacía sentir y actuar de forma extraña y eso... le asustaba, aunque Zoro no quisiera admitirlo. De nuevo, el olor a frutillas de Ari llegó hasta él. ¿Cómo demonios podía tener ese olor estando todo el día en el barco de un lado para otro haciendo el tonto con su hermano?

De repente, una espesa niebla que antes no estaba ahí comenzó a envolver el barco y el mar en calma dejó de estarlo. Una ola salida de ninguna parte impactó contra el casco de la embarcación, haciendo que Ari perdiera el equilibrio sobre la barandilla y cayera hacia atrás, hacia el mar, con un gritito ahogado.

-         ¡Ari! – exclamó Zoro, que, sin pensarlo, se lanzó tras ella.


Al rato, todos los integrantes de la banda de los Mugiwara, salió a cubierta.

-         ¿Qué ha sido eso? – preguntó Luffy.

-         ¡Nami-swaaaaaaaaaaaaaaaan! ¡Robin-chaaaaaaaaaan! ¿Estáis bien? ¡No os preocupéis, yo os protegeré! – gritó Sanji.

Nami frunció el ceño al ver cómo la extraña niebla rodeaba el barco.

-         ¿Qué demonios está pasando? ¡Esta niebla no estaba aquí hace un rato!

-         Oi, oi... ¿dónde están Zoro y Ari? – preguntó Usopp mirando alrededor, pero no había ni rastro de ninguno de los dos.

-         A lo mejor lo que produjo esa ola que impactó con el barco les ha atacado y han sido despedazados en el mar – predijo Robin.

-         ¡No seas tétrica! – le dijo Nami.

-         Estarán bien... Los dos son fuertes, no hay de qué preocuparse – dijo Luffy sonriendo.

-         A mí lo que me preocupa es tu falta de sentido común – le dijo Sanji.

-         ¿Qué es eso? – preguntó Chopper mirando un punto más allá del Sunny Go!

Una isla parcialmente oculta en la niebla había aparecido ante ellos. Cuando se habían detenido hacía unas horas, no había nada alrededor. ¿De dónde narices había salido esa isla, entonces?

-         Esto me trae recuerdos... – dijo Brook, recordando Thriller Bark.

Conforme la niebla se iba haciendo más y más espesa, se cernía sobre ellos, impidiéndoles ver más allá de un palmo. Finalmente, un par de gritos cortaron el aire. 

Los gritos procedían de Nami y Robin.


9 comentarios:

  1. O.o Las conclusiones de Robin me dejan KO de verdad... She's like me!!! ^^ xDDDDDDDDDDDD

    Qué habrá pasado? Mmh... Quiero más!!!!! =D

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    1. Jajaja, Robin es la puta ama xDDDDD
      Pero si tú ya sabes qué pasa en esa isla xDDDDDDDDDDDDD

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    2. Veo que mi ironía es bastante sutil. xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD Soy una privilegiada!!

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    3. Eres una zorra... te ríes de mí que tengo el día off total xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD :_ Hoy no las cazo al vuelo... ni al vuelo ni en la mano... >.<

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  2. Que mona Ari buscando a Soro para dormir... *.*
    Me gusta, me gusta... pero quiero más...!!!! Lo has dejado en un momento clave!!!! xDDDDD

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    1. Te mataría por haber escrito Zoro con s xDDDDDD En serio... me has dejado ciega xDDD
      Jajaja, si tengo internet esta tarde... subo el siguiente xDD

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    2. Eran las 8 de la mañana cuando lo escribí...No era persona... XD además, la S y la Z están muy cerca... jajjaa

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  3. Que mona ^^ me la estaba imaginando entrar en la habitación de los chicos XDD por lo que veo ella es igual de inocente que Luffy XDD
    A mi lo que me parece supermono es cuando Zoro se la lleva a rastras .

    Como siempre, espero impacientemente a la próxima entrada ^^

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    1. Jajaja, sí, es igualita que Luffy... inocente e idiota, pero ella tiene más mala leche xD

      Síiiiiiiiii, Zoro es monísimo en esta historia jajaja *.*

      Supongo que esta noche, pondré el siguiente, depende de las ganas que tenga de escribir jajaja

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