domingo, 1 de abril de 2012

Formación de la banda Crow (#5)

Esas palabras fueron el detonante del enorme alboroto que se formó en el puerto instantes después. Los marines que estaban allí, a excepción de los que estaban a bordo del barco, se lanzaron a por el pequeño desconocido que había golpeado a uno de los suyos.

-         ¡Maldito crío! – exclamó uno, acercándose a Ari desde la derecha, al mismo tiempo que otro se acercaba por la izquierda.

Ambos hombres portaban sendas espadas en sus manos y, ambos, atacaron al mismo tiempo, apuntando a la pequeña. Ella se agachó en el último momento, por lo que las dos espadas chocaron entre sí. Ari balanceó el palo, barriendo los pies de los dos hombres y haciendo que estos cayeran al suelo. Se alejó de allí, saltando ágilmente en el mismo segundo en el que otro marine apuntaba con su arma y disparaba. El disparo fue a dar en el mismo lugar en el que Ari había estado.

-         Uf, qué poco ha faltado... – dijo ella con un suspiro, mirando la zona con los ojos muy abiertos.

-         ¡El bastardo es escurridizo! – exclamó otro.

-         ¡Arrrrg! ¡Que no soy un chico, maldita sea! – gritó ella, quitándose el manto en plena pelea y dejándolo caer al suelo.

Los hombres que rodeaban a la chica se detuvieron de inmediato, mirando su cuerpo, que apenas contaba con unas pequeñas curvas femeninas. Ari pateó el manto, apartándolo para que no entorpeciera sus movimientos y, apretando los puños sobre el palo, levantó este y se colocó en posición de ataque.

-         Oi, oi, ¿por qué os detenéis? Mi objetivo no ha cambiado... voy a recuperar ese barco.

Los de la Marina vacilaron levemente. Atacar y golpear a una niña pequeña no era algo que dejara buen sabor de boca. Solo un valiente se atrevió a dar un paso al frente, para después correr hacia ella, espada en mano. Ari sonrió al tiempo que saltaba hasta poner uno de sus pies sobre el hombro del hombre y, con el pie que le quedaba libre, le propinaba una patada en la parte trasera del cráneo, enviando al hombre al suelo.

-         Impresionante – murmuró Tad.

-         ¡Es ágil! – dijo Kiyo.

-         ¡Y rápida! – añadió Maru.

-         Pero... no puede hacer nada contra las armas de fuego... – dijo Sone, sin quitar los ojos de la pelea que se desarrollaba ante ellos.

Nakano, aunque ya había visto a Ari pelear antes, estaba igual de asombrado que los demás. Yushi observaba ensimismado cómo ella saltaba de hombro en hombro, haciéndoles caer al suelo al tiempo que esquivaba las balas dirigidas a su cuerpo.

-         ¡Oye, oye! ¡Eso no es justo! – exclamó Ari - ¡Las armas de fuego no valen!

-         ¡Esto no es un juego! – le respondió uno de los marines, viendo cómo ella se acercaba a él, saltando sobre sus compañeros.

-         ¡Tsk! – ella chasqueó la lengua antes de patear la cara del que había hablado.

La gente había comenzado a agolparse alrededor del puerto, rodeando la  zona de la contienda, aunque a distancia prudencial, para no llevarse ninguna bala perdida. Las personas murmuraban entre ellas, intentando adivinar qué estaba ocurriendo y quién era esa pequeña chica que peleaba contra la Marina.

-         Definitivamente, esto atraerá al capitán Smoker – murmuró uno.

-         Sin duda... lo que me sorprende es que no esté aquí aún.

Sone captó la conversación y torció el gesto. Tenían razón... El capitán de la Base de la Marina apostada en Loguetown, Smoker, no tardaría en hacer aparición en el puerto y si eso ocurría... jamás podrían tener su barco de vuelta y escapar de allí. Llevó la mano a su katana y la desenvainó despacio. Antes de que ninguno de los demás se diera cuenta, había saltado al círculo donde se estaba llevando a cabo la pelea.

-         ¡Eh, Sone! ¿Qué demonios haces? – gritó Tad, viendo cómo el espadachín se deshacía de un par de marines con armas que apuntaban a Ari – Hay que ver...

-         Bien, por lo visto no era el único que estaba sintiéndose inútil aquí... – dijo Kiyo desenvainando también y corriendo hacia la contienda.

-         ¡Kiyo! – exclamó Tad.

-         No hay nada que hacer... – dijo Maru – Supongo que tendremos que ir todos...

Con un suspiro, el resto asintió con pocas ganas y con un grito de guerra, Nakano, Tad, Yushi y Maru se unieron a sus nakamas y a la pequeña Ari.

-         ¡Waaaaah! ¿Qué hacéis aquí? – dijo Ari golpeando a un par de marines con el palo y lanzándolos al agua.

-         No podíamos dejar que te llevaras tú sola toda la gloria – dijo Nakano, golpeando con el brazo bueno a un marine en la cara.

-         Queríamos un poco para nosotros también – añadió Maru sonriendo y golpeando con su martillo a un hombre en la rodilla.

-         Yo solo quiero recuperar nuestro barco... no es que te esté ayudando ni nada por el estilo – dijo Yushi, pateando a otro y lanzándolo contra un grupo de marines que se acercaban a ellos.

Ari sonrió, observando cómo la banda del Mirlo Blanco unía fuerzas para enfrentarse a la Marina. Sone y Kiyo despachaban a la mayoría con sus katanas y el resto hacía lo que podía teniendo en cuenta sus condiciones.

-         ¡Bien! – exclamó ella - ¡Cuento con vosotros!

La joven volvió a subirse a hombros de otro marine y saltó hacia el barco. Consiguió agarrar el cabo que unía el puerto con la embarcación con una mano y sin soltar el palo. Sonriendo, se puso de pie sobre la gruesa cuerda y comenzó a caminar por ella, en dirección a la cubierta.

-         ¡No dejéis que suba a bordo! – gritó uno de los marines.

-         ¡Disparadla! – gritó otro.

-         ¡Y una mierda! – exclamó Sone, golpeando con su katana al hombre que apuntaba con su arma a la pequeña - ¡Kiyo! Ocúpate de los que llevan armas de fuego... Deja el resto a los demás.

-         ¡Bien! – respondió Kiyo, corriendo hacia otro hombre armado.

Ari consiguió llegar a la cubierta del barco, donde esperaba un grupo de unos doce marines. Soltando una risilla cantarina, levantó el palo y echó a correr hacia ellos, esquivando los disparos como podía. Una bala rozó su pierna y otra, su brazo, lo que frenó su carrera.

-         ¡Aaaaaaah! ¡Escuece! ¡Escuece! ¡Cómo escuece! – dijo dejándose caer el suelo.

El grupo se acercó a ella con cautela, pero más tranquilos; si estaba inmovilizada no tenían por qué causarle más daño. Una vez que estuvieron prácticamente sobre ella, vieron cómo la joven sonreía y dejaba de retorcerse.

-         ¡Habéis picado! – dijo riendo. Se levantó tan rápido que apenas les dio tiempo a seguir el movimiento y, antes de que pudieran reaccionar, Ari giró sobre sí misma con el palo extendido, golpeando a todos casi al mismo tiempo.

Los marines cayeron al suelo, inconscientes y ella dejó de dar vueltas. Se tambaleó, mareada, y tropezó con uno de los cuerpos, cayendo de boca al suelo también.

-         ¡Iiiiiissssssssh! ¡Duede! – dijo frotándose la mandíbula.

Sin dejar de frotarse la zona dolorida, sangrando por la pierna y el brazo, echó un vistazo sobre la cubierta del barco. No había nadie más allí. Esperó unos minutos para ver si salía alguien del interior, pero no salió nadie. Con un suspiro, cogió el cuerpo que tenía más cerca y lo lanzó por la cubierta, hacia el puerto. El hombre chocó contra un grupo de la Marina que se enfrentaba a Yushi. Ari repitió la acción hasta haber conseguido lanzar al grupo entero que había permanecido en la cubierta.

Frotándose las manos, buscó unas escaleras para dejar que la banda subiera. Cuando la encontró, la lanzó por la borda y se asomó.

-         ¡Chicos! ¡Subid, rápido! ¡Nos largamos de aquí! – gritó.

-          Bueno, bueno... ¿qué es todo este alboroto? – dijo una voz fuerte y ronca que resonó por encima del ruido de la pelea.

-         ¡Capitán Smoker! – exclamaron los marines.


6 comentarios:

  1. Smoker aparece entre una nube de humo, como en los conciertos de Iron Maiden?? xDDDDDDDDDDDDD Lo siento, era necesario hacerlo, xDDD

    Esta ahijada mía cada vez me gusta más, es tan Luffy! xDDDDDD

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  2. JAJAJAJAJAJAJAJJA, en el próximo capítulo pondré cómo aparece xDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDDD

    Es tan cuqui ^^

    Aunque sigo diciendo que la pelea me ha quedado kk xD

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  3. jajaja si es que Ari contagia a todo el mundo...!!!! Me encanta esta chica!!!! xD

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  4. Es tan adorable *.* Pateando caras de la Marina... xDDD

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  5. Smoker! si Luffy a penas pudo escapar de él, a saber como se las apañará Ari >.<

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  6. Jajaja, está claro que no podrá enfrentarse a él... Más ahora, que Ari todavía no se ha comido la fruta... Pero ya tengo pensado cómo hacerlo ^^

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