jueves, 15 de marzo de 2012

Reencuentro en Arabasta (#3)

-         ¡¡¿QUÉEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE?!! – el grito de incredulidad de los nakama de Luffy cortó el aire, mientras él y Ace reían.

Ari tenía el dedo en la oreja y lo giraba, mirando hacia los Mugiwara. Al hacer esto, el manto negro que llevaba se había abierto, dejando al descubierto un cuerpecito delgado cubierto únicamente con unos shorts y la parte de arriba de un bikini de color negro, que tapaba sus pequeños pechos. Un tatuaje rodeaba su ombligo con las letras ASLA: la A encima del ombligo, la S tachada a la derecha, una L debajo y otra A a la izquierda, con un trazo y estilo muy similar al que llevaba Ace. Llevaba unas botas negras que le llegaban a la rodilla y en el brazo que había sacado, llevaba un par de brazaletes negros rodeándolo. El largo pelo negro caía sobre sus hombros como si fuera una cascada y los grandes ojos grises les miraban con una expresión un poco idiota.

-         La verdad... es que también tiene cierto aire idiota a su alrededor – murmuró Usopp.

-         Sí, tienes razón – corroboró Nami – Es en lo único en lo que se parecen...

-         ¡Whoaaaaaaaaaaaaaaaah! ¡Qué señorita tan adorable! – exclamó Sanji, comenzando a danzar a su alrededor, haciendo que Ari le mirara con el ceño fruncido.

Zoro se rascó la cabeza sin dejar de mirar a Ari. Ciertamente, se daba un aire a Luffy, pero... ¿mellizos? Ella parecía terriblemente pequeña en comparación.

-         ¿En serio es tu melliza? A mí me parece más bien una niña pequeña.

-         Señor espadachín... – dijo Vivi.

-         ¡Estúpido marimo! ¡Cierra el pico! – le dijo Sanji fulminándole con la mirada.

-         Sí, lo es – dijo Luffy con una enorme sonrisa en los labios.

-         Creo que es mejor... alejarse un poco – Ace agarró a Nami y Vivi con cuidado por los hombros y las alejó de Zoro. Ellas le miraron con el ceño fruncido.

-         ¿Por qué...?

Ari se acercó a Zoro echando fuego por los ojos, prácticamente. Le encaró con los puños apretados, pero la escena quedó un poco cómica al llegarle a la altura del pecho, obligando a Zoro a mirar hacia abajo.

-         ¿Eeeeeeeeeeeeeh? ¿Quién se parece a una niña pequeña? ¿Eeeeeeeeeeeeh? ¡Cabeza de alga marina!

Luffy se acercó a la comida, riéndose y cogió un trozo de carne que comenzó a comerse tranquilamente, mirando la escena. Ace negaba con la cabeza y el resto miraba asombrado el arrebato de furia que estaba desplegando la chica.

-         ¿Ah? ¿Acaso quieres pelea, mocosa? – dijo Zoro, llevando la mano a una de sus katanas.

-         ¡Retira lo que has dicho! ¡Idiota! Te patearé el trasero como no lo hagas, ¡maldición! – Ari levantó los puños, preparándose para pelear.

-         ¡Realmente te cortaré en pedazos como no pares! Me da igual quien seas...

Sonriendo de repente, Ari extendió ambos brazos. De sus antebrazos surgieron un par de cuchillas de color rojo carmesí.

-         Bien, veamos quién corta a quién. Tendré que darte una lección, cabeza de alga.

-         ¡Uoooooooooooooooo! ¡Increíble! ¡Cómo mola! – gritó Luffy con la boca llena, escupiendo comida - ¡Ha sacado cuchillas de sangre de sus brazos! ¡Geeeeeenial! ¡Shishishishi!

-         ¡Deja de estar ahí mirando, imbécil! ¡Haz algo! – le gritó Nami, lanzándole una jarra de una patada, que dio a Luffy de lleno en la cara.

-         Tanto Nami-swaaaaaan, como la pequeña Ari son adorables cuando se enfadan... – susurraba Sanji revoloteando alrededor - ¡Como se te ocurra tocarla, te pisaré la cara, estúpido espadachín!

-         ¿Aaaah? Pero si es ella la que me ha empezado a atacar de la nada...

-         Pero... es una niña... – le dijo Vivi – no puedes pelear contra ella.

-         ¿Eeeeeh? ¿A quién llamas “niña”? – Ari se giró y esta vez fulminó con la mirada a Vivi.

-         Vale, vale... suficiente, Ari – Ace se acercó a ella, se quitó el sombrero y se lo colocó a su hermana, que inmediatamente se relajó, y le miró sonriendo.

Todos miraron a Ace sorprendidos, había conseguido calmar a su hermana solo poniéndole su sombrero en la cabeza.

-         Es un domador de bestias... – dijo Usopp.

-         Pensé que iba a matarnos a todos... Los humanos son aterradores – dijo Chopper, escondiendo solo media cara detrás de la pierna de Usopp.

Sanji corrió hacia la cocina y volvió con una bandeja llena de comida. Se acercó a Ari con una sonrisa de adoración.

-         ¿Quiere probar, señorita?

-         ¡Wooooooooooooooooooooooooh! ¡Comida! Acabo de darme cuenta de que estaba hambrienta. ¡COMIDA! – Ari cogió todo lo que pudo con sus manos y se lo llevó a la boca sin ningún tipo de delicadeza.

-         Sí... no hay duda de que es la hermana de Luffy – dijo Vivi, sonriendo.

-         Oh no... tenemos dos Luffy’s a bordo... – dijo Nami, dejándose caer de rodillas en el suelo – Ahora sí que estaremos perdidos...

Zoro miró a Ari con el ceño fruncido y se relajó levemente al ver que ella se había olvidado de él. ¿Qué mosca le habría picado?

-         ¡Eh, Sanji! ¡No es justo! ¡Yo también quiero! ¡Carne! ¡Carne! – gritó Luffy, estirando el brazo para intentar robar algo de lo que tenía Ari, que gruñó e intentó golpear el brazo con un hueso.

-         ¡Esto es mío, maldición! – exclamó ella.

-         ¡No hay más para ti, capitán idiota! ¡Ya has comido suficiente! ¡Le daré lo que queda a Ari-chan!

-         Pero... ¡quiero carne! ¡Carne!

-         ¡Cállate!

Ari los ignoró, sentándose en el suelo con las piernas cruzadas sin dejar de comer. Ni siquiera se apartó el sombrero que le había caído sobre los ojos.
La banda se relajó al ver que las cosas se habían calmado lo suficiente. Poco a poco volvieron a sentarse en el suelo como estaban, pero sin dejar de evaluar a la recién llegada con la mirada. Chopper y Usopp se sentaron lo más lejos que pudieron de ella. Podría ser la hermana de Luffy, pero daba miedo. Nami y Vivi, en cambio, se sentaron cerca de ella.

-         Esto... uhm... yo soy Vivi – se presentó la princesa.

-         ¡Oh! Y yo soy Nami.

Ari las miró con el ceño fruncido, los labios llenos de grasa y masticando un trozo enorme de comida. Hizo un gesto con la cabeza a modo de saludo. Ace le dio un golpe en la espalda, que hizo que se atragantara.

-         Preséntate en condiciones. Te han enseñado, ¿no?

Tosiendo, la pequeña tragó lo que todavía tenía en la boca, se limpio los labios con el dorso de la mano y miro a las dos chicas.

-         Yo soy Ari... Eeeeh... – se quedó pensativa un momento, rascándose la cara – Por favor... cuidaré de vosotras.

Luffy aprovechó para estirar el brazo y coger un trozo de carne del plato de Ari. Sanji, al verlo, le lanzó la bandeja que llevaba en los brazos.

-         Es “cuidad de mí”, Ari – le dijo Ace, sonriendo.

-         Eso... cuidad de él – dijo ella totalmente seria.

-         Definitivamente, es la hermana de ese idiota – dijo Zoro, señalando a “ese idiota” que forcejeaba con Sanji.

2 comentarios:

  1. ''Es un domador de bestias...'' xDDDDDDDDDDDDDDDDDDD
    ''Oh no... tenemos dos Luffy’s a bordo...'' Jajajajaja te lo juro! cada vez que leo me siento como si viera One Piece en una nueva version! me los imagino y todo! Zoro llevando su mano a la katana xDDDD

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  2. Jajajajaja, me alegro... intento hacerlo lo mejor que puedo >.< ¡Gracias! ^^

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